Esta entrada-poema se sale un poco de mis propósitos primarios con esta web. Bienvenido sea. A veces es bueno integrar las partes, y tengo una tipo poética/visionaria que suelo abandonar en el ostracismo. Apenas he mostrado que me gusta escribir de esa manera en el pasado, escribiendo y enviando a la basura, o postergando. Quiero arrullar ese lado que tanto bien me hace, sacudiendo los cimientos de la condescendencia, tan bien aceptada por mí para irme dejando.

Lo siguiente es un escrito que publico a modo de manual de intenciones en esta noche, preludio de luna llena que tanto siento. Espero que a alguien le pueda resultar balsámico leerlo:

“La vida a veces se desliza por aristas de hielo, que se escarpan más, cuanto menos se limpien las fundas de nuestro soplo vital, hasta soñar con desapariciones convenientes y forzadas.

Reconozco. Me reconozco. Lo reconozco. La reconozco. Triángulo en que el vórtice no puede dañarla. La luz de mis ojos tantas veces nombrada. La que es fuerte, y equilibrada, tiernita y sangre de mi sangre.

El avanzar de las aristas no es irrevocable. Se pueden limar, como el agua lima la noche, sin olvidar, que oscurece la lucidez.

La pena por el cuento acabado es un episodio educativo, no una excusa para ponerse el amplio manto de la muerte por omisión.

Esta pasajera, experta en limas y dientes apretados, da las gracias, porque ahora es más fuerte, más loba, aprovecha cada latido para ralentizar o acelerar y no perder el ritmo; por fin aprende a guardar acopio y otear el infinito.

Este zorro, en todo este tiempo, no ha sido maldecido. Saliva desubicada. Llantos y silencios regurgitados en brasas, sostenidos por un imperio sin grillos. La masa y el tiempo están dados, más, de nuevo, no puede servir como nube por sombrero.

Quiero mi vida. Puedo, quiero alegrarme matando discursos y arando dardos, anzuelos.”

 

 

Anuncios

me encantaría que te tomaras un momentito para comentar :)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.